El
contrato mercantil no es un contrato laboral en sí mismo, sino una relación que se firma entre dos personas o empresas que ejercen actividades mercantiles. También puede darse el caso de que una de las partes no lo sea, pero si el objeto que se está comercializando aparece en el Código de Comercio catalogado como bien mercantil también se podría utilizar este tipo de relación.
Debe tenerse en cuenta que el
contrato mercantil está claramente definido por ley. Esto quiere decir que solo se puede utilizar en los casos que hemos expuesto anteriormente. Si el bien que se comercializa no está incluido en el Código de Comercio como mercantil, o alguna de las dos partes no se dedica a este tipo de actividades, la contratación deberá ser obligatoriamente realizada mediante los
contratos laborales de los cuales también te hemos hablado en nuestra página.
Aunque los
contratos mercantiles se establecen para regular relaciones comerciales, hay diferencias entre ellos por el contexto en el que se producen. A continuación vamos a mostrarte algunas de las clases más utilizadas en el mercado y que probablemente te servirán de base para regular todo aquello que se englobe en las características de estos contratos:
- Relación unilateral: Este tipo de contrato hace que una de las partes obligue a la otra en las condiciones establecidas sin adquirir por ello ningún compromiso con esta. Es decir, hay un único responsable de la relación firmada.
- Relación bilateral: La característica que define a este contrato es que las dos partes se dedican a una actividad comercial o comercian con un bien mercantil y ambas están consideradas del mismo modo en el contrato sin que haya subordinación de las partes.
- Accesorio: Aunque puede tener diferentes características, lo que diferencia a este contrato mercantil es el hecho de que requiere de una cláusula específica a la que están subordinadas todas las demás. El incumplimiento de esta podría suponer el fin de la relación regulada en él.
- De gratuidad: Es un contrato en el que se establecen las características y las funciones de la relación que se recogen en él, pero no existe un pago por el servicio prestado. Se trata de una relación que suele estar relacionada con donaciones o fundaciones.
- Adhesión: Se trata de una relación mercantil que se regula con una normativa que una de las partes propone y la otra parte se limita a aceptar sin más. Puede ocurrir por ejemplo en el caso de los contratos mercantiles que sirven para ejercer la venta de los seguros a comisión.
Aunque son muchos
tipos de contratos mercantiles los que existen, es cierto que son mucho menos conocidos que los contratos laborales. En realidad, es menos habitual esta clase de relación, y casi siempre que se acude a ella se utiliza para fines muy específicos en los que las partes suelen estar al corriente de este tipo de relaciones.
El
fraude que se produce en los contratos mercantiles que no deberían utilizarse como tal es una de las irregularidades más importantes que se persiguen en el ámbito laboral. En ese sentido, debes tener muy presente que es fundamental que en tu empresa se hagan las cosas bien y las contrataciones se produzcan conforme a la ley para evitar problemas y asegurarte de que las personas que trabajan o colaboran contigo den lo mejor de sí mismas.